27 de mayo de 2026
El pasado 27 de mayo, la Residencia Madre Carmen de Málaga acogió la primera sesión de «Redes Reales» ante un grupo de residentes. Durante una hora que, en palabras de muchos asistentes, «se hizo cortísima», el salón se transformó en un espacio de literatura, emoción y encuentro.
Mati Anaya y Mel Rocher, actriz y actor malagueños, dieron voz y cuerpo a Elena y a Juan, los protagonistas de las novelas Elena y Esperanza entre las sombras.
Pero el momento más emocionante llegó cuando tres de sus residentes, Trini, Carmen y Carmen, se animaron a leer en voz alta pasajes de las novelas. Lo hicieron con una sensibilidad tal que, según comentaron varias asistentes, «sonaban a poesía».
La mañana terminó como terminan las cosas que de verdad importan: con todos cantando y bailando juntos al ritmo de Raphael y Alaska. Más de una residente confesó que hacía mucho tiempo que no se lo pasaba tan bien. Una inyección de sentimientos y diversión que, por unas horas, permitió desconectar de la rutina y vivir algo distinto.
Tender puentes, despertar emociones y demostrar que la literatura, leída en voz alta y compartida, sigue teniendo el poder de unirnos son objetivos cumplidos en un día inolvidable.
«Hacía mucho tiempo que no me lo pasaba tan bien.» — Residente
«Me ha emocionado la poesía contenida en las lecturas.» — Residente
«Ha sido una experiencia envolvente y muy emotiva. Me ha hecho ponerme en la piel de los protagonistas, experimentar sus sentimientos y aprender, a través de sus vivencias, valores esenciales para la vida: compartir el tiempo con nuestros seres queridos, no perder de vista la humildad, la importancia del ser frente al tener… Son lecturas escritas con el corazón, que te sacuden el alma y te dicen: «¡Para, y date cuenta de lo importante!» La maestría de Mel y Mati, junto a las escenas y la música, atrapa los sentidos y te llega a lo más profundo…» — Cristina, psicóloga de la Residencia Madre Carmen
«Las novelas me han parecido obras con mensajes muy bonitos y muy necesarios para la sociedad actual en la que vivimos. Nos hacen reflexionar sobre muchas realidades que, aunque a veces sean duras, es importante conocer y comprender. La reacción de todos los residentes de nuestro centro fue muy gratificante, ya que esta experiencia les permitió acercarse a esa realidad de una manera muy humana y emotiva. Además, la forma de expresar y narrar las historias por parte de los actores que vinieron a nuestra residencia fue excelente. Supieron transmitir cada sentimiento con mucha sensibilidad, explicando las cosas de manera clara y cercana. Sin duda, volveríamos a repetir esta experiencia, porque ha sido muy enriquecedora y especial para todos nosotros.» — María, trabajadora social de la Residencia Madre Carmen
¡Gracias de todo corazón a la Residencia Madre Carmen!



